miércoles, 12 de octubre de 2011

Casi no lo creo










Tiene tres años y medio, me he tenido que repetir un par de veces para creérmelo yo misma, dios mío, que eso son ya casi cuatro, como el que dice, mi niño.
Mi niño que ya va al cole y se lava los dientes solo, que dice que tiene una novia que se llama Ainhoba en gaélico, a la que quería regalar un chamariz y que le gusta porque "Es que es sueperpreciosa mamá" y porque "huele a fresas". Ainhoa, lo siento Ana, que son cosas de la edad, que le hace debatirse entre ella y su Santi del alma.
Y la seño Isabel, quedarse dormido en el plato de garbanzos en el comedor porque no puede con su alma, querer a su hermana a morir pero pellizcarla como el que no quiere la cosa a ver qué pasa.
Su timidez y su ternura, que se mantienen casi intactas y una imaginación desbordante que parece crecer cada día y que impide que pierda su halo mágico.
Son tres años y medio y yo le sigo viendo como un bebé, como el día que llegó a nuestras vidas para completarnos.

viernes, 7 de octubre de 2011

Mira que eres linda















Apenas tenía un par de semanas cuando mirándola se me vino a la cabeza la canción de Machín "Mira que eres linda". Desde aquel mismo momento comencé a cantársela varias veces al día. Después se sumó Gael, que con suma dulzura deleitaba a su hermanita con la que desde entonces denominamos su canción. Hoy cumple siete meses y por supuesto se la hemos cantado a coro y la ha recibido con la alegría y el esplendor que la caracterizan. Mientras nos miraba sonreía y asomaban aún tímidos los dos dientes que ya le han salido. Estaba sentada y golpeaba un zapatito contra otro, como siguendo el ritmo. Ahora está a mi lado, acariciándome y llamando mi atención porque ya va teniendo hambre, que va siendo hora de cenar y le espera su papilla, que acabará esparcida por el babero, el pelo, la mesa, la madre... No le convence la papilla, y menos estando tan cerquita su fuente de alimento preferido, que me hace pedorretas como diciéndome "Pero qué me das mami... quita esa cuchara y dame la tetita, que esa no mancha nada y está más rica" Y yo... pues acabo derritiéndome, dándome por vencida, después de mucho intentarlo, que conste, y le doy teta porque a las dos nos hace felices.
En la guarde come purés. Hace quince días se estrenó en casa, no con mucho éxito pero parece que eso sí que le va gustando. La instántanea de su primer puré os la dejo, porque estaba relinda hasta con carita de asco. Y otras fotos más, para que veais la evolución de su belleza y de sus dientitos. Las últimas de hoy mismo.
Tan preciosa mi niña, tan linda...

domingo, 11 de septiembre de 2011

Los dos Gaeles de Gael














El miércoles será el primer día de cole de Gael, atravesará la puerta llevando en una mano la emoción por entrar por fin al "Cole de los zagales" y en otra su extrema timidez. No sé quién vencerá a quién, pero se apoximan días duros. Sé que le costará, que se sentirá indefenso y solo y es muy probable que los primeros días no pronuncie palabra ni se mueva apenas del sitio. Yo intento animarle, contarle historias maravillosas de reencuentros con amigos y nuevas aventuras con niños nuevos, pero la realidad es que él cruzará esas puertas y se sentirá triste y perdido y yo no podré protegerle ni podré hacer que entiendan, por muchas notitas de madre paranoica que le envíe a su maestra, que detrás de ese Gael que se hace pequeñito casi hasta desaparecer, hay otro Gael divertido, charlatán y disparatado; un niño maravilloso al que le cuesta salir y necesita mucha paciencia y dulzura. Los que le conocéis lo sabéis, se pliega sobre sí mismo y no habla, no se mueve, apenas respira. Mira, desde esos enormes ojazos verdes desconfiado y casi advirtiendo "no te acerques a mi". Sentencia y uno se queda al otro lado, esperando ese momento fantástico en que, como si fuera una palomita de maíz, ¡plof! surge su otro yo. Y de pronto ya no eres muro contra el que chocaba sino montaña y te escala, te explora, te prueba, te baila, te canta. Se apropia de tí, te deja formar parte de su mundo. Todo un privilegio.
Espero que ese niño extraordinario no tarde en salir y que sepan verlo y esperarle. Mientras tanto, al otro lado de la puerta de esas aulas que me robarán tantas horas con él, yo esperaré para abrazarle, curar sus heridas y secar sus lágrimas.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Seis meses y dos poemas














Necesitaría todo un día para contar y compartir los motivos por los que celebrar el día de hoy. Mi niña cumple seis meses, medio año de felicidad plena y absoluta a su lado; y es que no se puede ser más buena ni una fuente tan limpia y pura de paz y alegría. El lunes comenzó en la guarde, se quedó riendo como veis en la foto, tranquila y contenta, aunque luego estuvo un poquito triste y además no quiso comer. Me perdí su primer bibe, la primera, me temo, de tantas cosas en las que no estaré. Pero bueno, lo importante en realidad es estar con ella, aprovechar cada segundo y hacer de cada momento un acontecimiento único e inmejorable, algo que consigue siempre ella con el simple hecho de mirarme, de abrazarme, de existir.
Naia es lo más hermoso que he hecho o haré en esta vida. Y Gael. Mis hijos son, no me cansaré de decirlo, el mejor regalo que podré tener jamás y mi fuente constante de orgullo y alegría. Mi razón de ser.
También son fuente de inspiración. El abuelo Manolo le ha hecho a Naia estos dos maravillosos poemas para un baúl y una banqueta que también ha pintado con mariposas de forma magistral. Inmejorables la musa, el abuelo, el baúl, la banqueta y los poemas.


BAÚL DE NAIA

Naia: estas mariposas
han salido de tu risa
y han volado con la brisa
de tus pestañas curiosas,
y como son tan golosas,
liban para ti, licores
a las vincas, colores
al arco iris y al viento
la gracia del movimiento,
para ti, flor de las flores.



BANQUETA DE NAIA

Aquí estará Naia encima,
muy pronto, como las cabras
persiguiendo las palabras
por la sima, por la cima…
porque del ritmo y la rima
es hija, nieta y biznieta.
Será, sin duda, poeta,
la mejor del universo,
y escribirá el primer verso
sentada en esta banqueta.





miércoles, 10 de agosto de 2011

Tantas cosas












Tengo tantas cosas que contar... es Gael una fuente inagotable de anécdotas y momentos para no olvidar. Ya definitiva y oficialmente ha terminado sus días en la guarde. En septiembre comenzará el colegio y lo hará hecho todo un hombrecito irónico, manipulador, mentirosillo, tierno y genial. Son muchas las perlas que va soltando con su cada vez más afinada lengua. Utiliza la palabra exacta en el momento... menos oportuno, como la tarde que estábamos en una terraza con el abuelo Manolo y se pusieron en la mesa de al lado un matrimonio con dos niños muy feos, la verdad. Y Gael mira a uno de ellos, se gira hacia nosotros y dice "Parece un mono". Claro que menos que partirse de risa en la cara del niño-mono y aguantar durante una hora más que estuvimos allí para no herir al pobre poco agraciado nene. Y que si el agujero del culo de Nana (su perrita, a la que adora y atosiga a partes iguales) se lo había puesto el médico para correr más rápido y sentenciándome cuando le regaño con un "Antes eras mi amiga, mamá" o cuando después de reñirle por alguna de las múltiples travesuras del día, luego le dedico un mimo a Naia y me dice "¿Conmigo no te ríes mamá, conmigo no te ríes? ¿Sólo te ríes con Naia mamá?". Es tremendo este Gael, tremendo y maravilloso. Os dejo unas imágenes de mi niño, que cada vez cuesta más sacárselas porque cuando saco la cámara huye. Le habré cansado, pero que se aguante, que esos ojos son demasiado bellos para no plasmarlos hasta la saciedad.