lunes, 19 de septiembre de 2022

Scotland

 
















































Algo más de diez días pasamos en Escocia. Un viaje pensado hace muchos años, cuando todavía vivíamos en España.

David había ido tres veces en un año y yo conocí por primera vez ese lugar que tanto ansiaba. Tuvimos sol, lluvia, nieve, granizo... Escocia en estado puro. 

Visitamos el Lago Ness, Fort William, Fort Augustus, Inverness, Skye, Balmoral, Edimburgo... Pero de todos los lugares que visitamos, me quedo con un bosque que encontramos por azar en Invergarry. Realmente inolvidable.

Este es sin duda uno de los viajes más especiales que hemos hecho. Pese a las quejas de los niños, especialmente Elsa, por las rutas y caminatas diarias. Pese a que el tiempo no fuese el mejor y nos calásemos visitando las idílicas Fairy Pools. Pese a que Skye fuera una pequeña decepción amarilla y la comida quedara fuera de los estándares vacacionales, Escocia es un sitio al que volver.

Sé que no tardaremos mucho en volver a su verde y sus montañas. A la magia de lo inalcanzable.


 

sábado, 20 de agosto de 2022

Marzo

 















Una vez más el tiempo se ha echado encima y escribo en agosto lo que debí escribir en marzo. Y los recuerdos se amontonan, se confunden o directamente se pierden. 

No está siendo un año fácil para mí pero echo la vista atrás y encuentro donde asirme. Vuelvo a esos días y me calma. Los recuerdo, me anclan, me reconfortan.

Les agradezco lo vivido y lo aprendido.

Gael cumple 14

















En Escocia, sin apenas cobertura y con una sucesión de sol, nieve, lluvia y granizo tan sorprendente y mágica como él, celebramos el 14 cumpleaños de Gael. 

Mi niño ya vuela solo, apenas me deja que le abrace y habla poco. Lo que dice es contundente, exacto, lógica pura. No expone la emoción, se la reserva. Habla bajo, con la voz ahora en tránsito, y no se altera. Cada vez que puede se escapa a la cueva donde habla y juega durante horas con sus amigos. No insulta ni dice palabrotas. Concluye cuando le pregunto por qué, que es totalmente innecesario. Qué razón tiene y cuánto debería aprender de él. 

A veces le cuesta mirar a los ojos pero cuando lo hace puedo ver a través de su misterio e intento adivinar la persona en que se convertirá. Creo que, al menos en cierto modo, siempre mantendrá la coraza. Le imagino rodeado de pantallas, ganándose bien el pan, venciendo poco a poco sus miedos. Una vida sencilla pero feliz.

Por ahora me cuesta creer lo mucho que está creciendo, es casi tan alto como yo, ágil y fuerte. Veo sus brazos grandes, su cuerpo desprendiéndose para siempre del niño... mi niño. Entonces le abrazo con la pena de que ya no sea mi cachorro y le digo -Siempre vas a ser mi hijito-. Le visualizo pequeño, gateando por el suelo moviendo su cabecita de lado a lado, durmiendo en mis brazos, meciéndole durante horas. Y le recupero por un momento. 

No le gusta que le haga fotos. Lo entiendo. Pero es vital para mí atraparlo, quedarme con cada momento, contarle y contarme lo que fuimos. Seguiré haciéndolo para que nada se pierda en el camino y no dude nunca de que le quise más que nadie nunca.


domingo, 19 de junio de 2022

Los 11 de Naia

 













El año que cumpli 11 años me mude a Getafe. Aquel verano fue el primero que recuerdo casi completamente. Las sensaciones, la emoción de la casa nueva, el calor de julio y agosto que nos tuvo en vela casi todas las noches a mi hermana y a mí  y que pasábamos escuchando a Ricardo Salvador y su "Hora del ensueño y del amor" en Radio Fuenlabrada intercambiando cosquillas durante horas...

No puedo evitar pensar que casi todo lo que pase a partir de ahora será susceptible que quedar preso en su memoria. Qué hacer o decir para que su infancia sea feliz, para que los recuerdos que atesore la lleven a un buen lugar y se mire, y me mire, y se sienta afortunada.

Ese es el sentido de mi vida. Que se miren y me miren, y nos veamos felices.