Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de diciembre de 2022

Otoño y la amistad




























Lo más bonito del Otoño fue sin duda la visita de mis amigas del alma, Cris y Eva. Mas de treinta años de amistad y un sinfín de momentos que han desembocado en la persona que soy, con ellas, gracias a ellas. Cris, mi primera y desde entonces mejor amiga cuando cambié de colegio, es una de las personas más buenas y nobles que me he encontrado en la vida. Una de mis personas clave. Mi hermana. Mi refugio.

Eva llegó un poquitín más tarde, pero las charlas sublimes, nuestras mil aventuras y su bondad, su entrega, su ingenio, su verdad y sus ojos se han quedado en mí para siempre, y no importa lo que pase, el tiempo o la distancia. Ahí estaremos siempre la una para la otra. Siempre.

No pudieron venir Arancha y Égica, las que faltan del quinteto. A veces daría lo que fuera por volver a aquel nosotras adolescentes, incompletas, feroces, juntas. Mis chicas. Mi tesoro.

Tenerlas aquí, con Alber, otro grande, y Sergio, nos devolvió a todos un poco de quienes fuimos desde el somos de ahora. Un fin de semana que prometía ser legendario y que superó las expectativas. No puedo estar más agradecida.

Ojalá mis hijos tengan la suerte que he tenido yo encontrando y eligiendo mis amigos. Ojalá sepan quedarse con los buenos, dejar ir a los que solo restan. Ojalá aprendan a ser generosos y escuchar, ojalá aprendan con ellos a dar y recibir, a protegerse, a engrandecerse, a decirse las verdades con cariño. Ojalá aprendan a divertirse sin dañarse y, si se dañan, que aprendan a cuidarse y a acompañarse unos a otros. 

Ojalá logren, como yo, conservarlos.

El resto del Otoño ha sido amable y convulso a la vez. Algo incómodo, de decisiones difíciles, catártico, hermoso, bienvenido.

lunes, 19 de diciembre de 2022

El verano y la familia






























Después de la pandemia, este ha sido por fin el verano del desquite. Han venido casi todos. Tíos, primos, amigos, abuela... Uno tras otro en procesión con apenas unos días de descanso para integrar la intensidad de los encuentros. Han sido unos meses agotadores pero inolvidables. 

El 22 de Julio fue el pistoletazo de salida con mi hermana, mi cuñado y mis sobrinos. Un sin parar de aventuras, risas y momentos inolvidables con una celebración de cumpleaños orquestada por David con su búsqueda del tesoro incluida. Una obra de arte de mis amigos, que son como una extensión de la familia en Cambridge.

Después llegó el turno de Wales con Juan, Raquel y las niñas. Esto merece un apartado especial para poner un par de cientos de fotos. 

Visita express de Irma, mi amiga querida, con la que me une un lazo irrompible y hermoso. Unas horas para mirar esos ojos verdes y encontrarme.

Después llegaron la abuela, los hermanos de David y los peques. Una locura maravillosa recorriendo Cambridge y Londres. Imposible olvidar la sensación de estar todos juntos y felices. 

Me pregunto cómo recordarán mis cachorros estos días, con qué recuerdos se quedarán. 

Me pregunto si las fotos les ayudarán a volver a aquellos días, a este verano de locura pleno pero feliz. Me pregunto si se difuminará la sensación de agotamiento y felicidad de aquellos días, qué quedará de los abrazos, las carcajadas, la marabunta de emociones en la memoria.