El día que descubrí que en mi espíritu hay mucho de pelirroja me llené de gozo. Fue una sensación indescriptible, como la de haber aprobado un examen muy difícil o ser parte de un club muy exclusivo. Dada mi poca afición por aquello que no sea democrático, pero a la vez entendiendo muy claramente que ser parte de algo muy reducido no tiene que significar necesariamente exclusión hacia los demás sino agrupación de seres distintos que no encajan en ninguna otra clasificación o, por descarte, los que no han sido incluidos por no aceptar o ajustarse a las normas existentes, entendí entonces que el concepto debía prevalecer sobre el nombre. Algo que solo unos pocos entienden pero que una vez que se comprende, se puede aplicar a aquello que se necesite.
Ese espíritu que me llama hoy lo invocan Pippi Långstrump, Ana de las Tejas Verdes, Tom Sawyer, Mérida y tantos otros personajes espejo que marcaron mi camino, mi vida y mis sueños. Con ellas, sobre todo, de la mano, he intentado siempre crear un mundo mejor que el que se me ofrecía y pasarlo por mi realidad a través de ese filtro pelirrojo, lleno de utopías, valentía, justicia, paz, y amor.
Ser pelirrojo es agotador, aguantar los insultos, ser vulnerable y odiado por pensar diferente, por ser diferente, por creer diferente, por amar diferente, por ser la primera en algo o en algún sitio.
Es destacar constantemente por algo que ademas no has elegido. Simplemente lo eres a pesar de todo lo demás.
Pero los pelirrojos nos rehacemos las trenzas, sacudimos -para que se distinga bien- el barro de las pecas, lo que somos de lo que no, levantamos los hombros cuando no sabemos la respuesta, nos montamos en nuestro caballo, hablamos con nuestro mono, llamamos padre, madre o maestro a cualquiera, seguimos adelante siempre con y por amor, humanos, honorables, mágicos.
Los pelirrojos, por diferentes, decimos, hacemos y sentimos las cosas de manera distinta. Donde otros ven problemas, nosotros vemos oportunidades.
Naia tuvo ayer su primera experiencia como modelo. Para mí lo ha sido siempre.
Elsa ha sido nombrada estrella de la semana. Si supieran que es la Estrella del siglo.
Gael ha obtenido Distiction en IT y le han aceptado en la Anglia Ruskin University. Estaba llamado a triunfar.
Yo lloro mucho, como buena pelirroja, y a veces vivo asustada. Pero sobre todo río, y me permito soñar.





















































